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“Takeaways” de mi primer Hackathon

¡Aquí las cinco cosas más importantes que aprendí!

Aquí mi equipo “StoryHackers” (de izquierda a derecha) Cory, Sam, Jesse, Morgan y esta servidora 🙂

Hace apenas dos semanas tuve el privilegio de participar del “MIT XR Reality Hack” hackathon en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) en Boston, Massachusetts, y fue una de las experiencias más increíbles que he vivido. La verdad es que después de haber participado en esta actividad, lo primero que me pregunto es ¿por qué no lo había hecho antes? y la respuesta es sencilla: me daba miedo.

Y no era miedo de ir a este hackathon en específico, si no de participar de cualquier hackathon, especialmente porque estaba bajo la falsa impresión de que para ir a una actividad de este tipo tienes que saber programar, o ser diseñador, o artista y me daba mucho miedo llegar y que mis destrezas no fueran útiles. Pero estaba muy equivocada. En realidad lo ÚNICO que necesitas llevar a un hackathon es pasión por lo que vas a hacer, una mente abierta y muchas ganas de aprender.

¿El resultado? Pues además de haber conocido a cuatro personas super talentosas que ahora tengo el privilegio de llamar mis amigos, también ganamos en dos categorías distintas con una narrativa interactiva en realidad virtual titulada “A Voice of One”.

“Trailer” de “A Voice of One” creado por el equipo “StoryHackers” durante el MIT XR Reality Hack 2020

“A Voice of One” es una experiencia de realidad virtual en la que el jugador se encuentra inmerso en un mundo que ha perdido todo su color, y para poder restaurarlo, tiene que usar su voz. La experiencia fue ideada y creada en su totalidad durante el hackathon y ganó mejor “Storytelling” y “Social Good”, ya que a través de la experiencia el jugador se encuentra con situaciones incómodas de conflicto, en las que tiene que involucrarse usando su voz para solucionarlas. Esto último, hace que esta experiencia le demuestre al jugador que su voz es mucho más poderosa de lo que cree, ya que tiene la habilidad de cambiar el mundo de una manera muy literal devolviéndole el color al ambiente, pero también al resolver problemas y ayudar a otros.

Mapa del ambiente virtual. Cada número representa el área donde ocurriría una interacción. El arte fue hecho completamente en VR usando Quill por nuestra artista Sam Luck

Por ahora la experiencia es sólo un prototipo, pero ya estamos trabajando en pulirla para ponerla a competir en festivales alrededor del mundo.

Así que yo diría que mi experiencia en el hackathon fue muy productiva

¡Aquí las cinco cosas más importantes que aprendí!

1 ) ¡Hay que darse a conocer!

Ok, sé que esto es muy difícil para algunos, pero una de las lecciones más valiosas que aprendí del hackathon es que, ¡entre más personas conozcas mejor! Y no solamente porque hace que encontrar un equipo sea mucho más llevadero, pero un hackathon también es un evento para crecer tu “network”. Así que lleva tus tarjetas de presentación y asegúrate de tener tus redes sociales al día, nunca sabes a quién podrías conocer y qué oportunidades profesionales podrían surgir que te cambien la vida para siempre.

Ahora, si consideras que eres un ser humano reservado y hablarle a extraños te incomoda demasiado, un hackathon es una muy buena oportunidad para que salgas de tu zona de confort y compartas con personas que tienen un interés en común contigo. En mi caso, el hackathon era de XR (“XR” incluye todo lo que es realidad mixta, aumentada y virtual), así que en todo momento siempre estuve 100% segura de que sin importar a quién me acercara, esa persona y yo ya teníamos algo en común.

Y a veces, lo único que tienes que hacer es acercarte a alguien, extender la mano, sonreir y presentarte. O, si eres extrovertido como yo, pues interrumpir conversaciones interesantes porque quieres ser parte de la acción. Así fue como conocí a Cory y Jesse, los desarrolladores de Unity que conformaron parte de mi equipo. Los escuché hablando sobre D&D (Dungeons and Dragons) y pues, me di media vuelta y me presenté.

2) Llega con la mente abierta, pero con una meta clara.

La realidad es que no siempre vas a poder hacer exactamente lo que quieres, sobre todo si tu idea es demasiado específica o no logras encontrar personas que tengan la mismas metas que tú . Por eso es importante mantener una mente abierta, ser flexible, pero estar claro del tipo de proyecto con el que te gustaría colaborar. Si a buenas y primeras la gente de tu equipo y tú no están en la misma página sobre la meta del proyecto, tal vez sea mejor que busques otro equipo para que puedas trabajar en algo que te apasiona. Trabajar 48 horas corridas en algo que no te gusta es más una tortura que cualquier otra cosa.

Pero otra vez, ¡SE FLEXIBLE! Por ejemplo, yo sabía que me interesaba trabajar en un juego o una narrativa interactiva que tuvieran algún impacto social, así que cuando estábamos haciendo “brainstorming” nunca me importó que las ideas se fueran bien lejos de la idea original, ya que todos estábamos claros en que la meta era hacer algo que tuviera una moraleja o enseñanza, además de crear algún tipo de impacto o reacción emocional en el jugador.

3) Tener una visión clara y sentido de dirección durante el “brainstorming” es crucial.

Durante el brainstorming es cuando todas las ideas quedan sobre la mesa y se escogen las mejores. En mi experiencia, aquí es cuando lo que se está creando toma vida y comienza a “ser”. Esa primera idea puede que cambie dependiendo de los obstáculos que se encuentren en el camino, pero también se convierte en su norte, en la “visión” del proyecto.

Debido a que un hackathon usualmente sólo dura 48 horas, estar claro de cuál es la meta y cómo llegar a ella, es crucial desde un inicio. Si estás experimentando y no estás seguro si lo que estás haciendo va a funcionar, ¡eso está bien! Lo que importa es saber reconocer cuál es el momento para pivotar y adaptarse.

Cuando construyes una experiencia interactiva, ya sea narrativa o juego, las preguntas más importantes que el equipo se puede hacer durante el “brainstorming” van a variar dependiendo del tipo de contenido. Pero, en el caso de experiencias con algún tipo de moraleja o “impacto social”, yo recomiendo hacerse las siguientes preguntas:

  1. ¿Cuál es la mecánica principal?
  2. ¿Cómo la voy a hacer funcionar?
  3. ¿Qué quiero que el jugador sienta cuando experimente mi creación?
  4. ¿Por qué debe existir esta experiencia?

La respuesta a estas preguntas va a vislumbrar el camino hacia la visión y va a hacer que todo el proceso sea más llevadero.

4) Trata de reclutar miembros con una diversivad de talentos

Tener un equipo completo de sólo programadores es una idea tan terrible como lo es tener un equipo completo de sólo diseñadores o sólo artistas. ¡Diversifica el talento de tu grupo! Busca a un experto en sonido, y crea un experiencia en donde la mecánica principal tenga que ver con música. Busca a un escritor, y crea una narrativa interactiva. Busca a un maestro y crea un juego educativo. La grandeza de un buen equipo está en la diversificación de sus talentos y en reconocer las fortalezas de cada miembro para usarlas a favor del proyecto.

El equipo con el que trabajé el hackathon se conformó por dos desarrolladores de Unity, una artista, una escritora/actriz y esta servidora, que fungió como diseñadora de narrativa e interacción. Nuestro equipo tenía cinco personas muy distintas con una sola meta en común, y gracias a eso logramos terminar el hackathon con un producto mínimo viable que la gente disfrutó muchísimo, y que podemos continuar desarrollando por nuestra cuenta.

5) Pero asegúrate de tener DOS programadores

Sí, ya sé que les acabo de decir que hay que diversificar, pero al mismo tiempo hay que recordar que en un hackathon usualmente se crean soluciones tecnológicas. Por ese motivo recomendaría tener dos programadores o expertos en el área técnica. Así ellos pueden trabajar a su paso con la programación mientras el artista crea su arte y los demás miembros hacen su parte del trabajo.

No obstante, lo más importante es recordar que el propósito de un hackathon es aprender nuevas destrezas, poner a volar la imaginación, innovar y crear algo en 48 horas que logre comunicar la visión de algo más grande que tal vez pueda llegar a cambiar el mundo 🙂

By Shirley McPhaul

Shirley es humanista, tecnóloga y juega desde que tiene memoria. Ella cree fuertemente que los videojuegos son mucho más que entretenimiento; son una forma de arte, un nuevo medio y si pueden cambiarnos a nosotros, pueden cambiar el mundo. Shirley enseña en la Universidad de Puerto Rico y AUC cursos relacionados con las humanidades, la cultura popular y los videojuegos.

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